Muchas Voces en el Universo

Traducción del quinto capítulo del libro 3 de Los Aliados de la Humanidad.

Hay muchas voces que hablarán ahora a la humanidad, voces de la Comunidad Mayor. Entregarán sus mensajes a personas para que los den al mundo. Muchos de estos mensajes serán el mismo o muy similares, fomentando el Contacto, la confianza y la sumisión, y desalentando la resistencia, la duda, una mayor investigación y la formulación de preguntas.

La humanidad tiene sólo un conjunto de verdaderos aliados en este vecindario del espacio en el que existe su mundo. Nosotros hemos sido enviados para representarlos. Hay otros mentores más lejanos que enviarán un mensaje a la humanidad fomentando la libertad, la unidad y la soberanía humanas. Pero entre aquellos que viven en las inmediaciones, nosotros representamos a las naciones libres que están más cerca de la humanidad y tienen más que esperar o temer, en función de las decisiones que la humanidad tome para sí misma.

Las consecuencias serán muy grandes para nosotros. Porque las naciones libres son infrecuentes y han tenido que ganarse su libertad. Han tenido que madurar y llegar a ser naciones fuertes y unidas para protegerse de las muchas influencias que la Comunidad Mayor inevitablemente les trae.

Ustedes todavía no saben lo grande que es este requisito. Tal vez todavía no confían en que la humanidad pueda alcanzar una meta tan significativa, una meta que supera por mucho cualquier cosa que la humanidad haya establecido para sí misma hasta el momento.

La Intervención está erosionando la confianza humana, fomentando que la humanidad dependa de potencias extranjeras en su tecnología, en su dirección y en su gobierno, mientras que sus verdaderos aliados sólo proporcionarán la sabiduría y señalarán la dirección hacia el Conocimiento.

Hay muchas voces. Si su vida se basa sólo en la ilusión y la esperanza, ustedes elegirán aquellas voces que les dicen lo que quieren oír y que amplifican y justifican su esperanza. Si su enfoque de la vida se basa en el miedo, escucharán a esas voces que les dicen que ustedes no tienen ningún poder en el universo y que es inútil resistir.

Estas son dos formas de persuasión que conducen al mismo fin. Pero el camino de la libertad para la humanidad tiene que fijarse una meta más alta y una más difícil de lograr. Porque la aquiescencia es fácil. La sumisión parece ser fácil. Recibir regalos, y con ellos gobierno, parece ser fácil. Mucha gente quiere lo que es fácil, incluso si no es lo correcto.

Este tema de la fe y la determinación son de crucial importancia para la humanidad, porque sus aliados no van a venir a rescatarla por la fuerza. Hemos pasado mucho tiempo asegurando nuestra posición en la Comunidad Mayor, construyendo nuestro aislamiento y nuestro anonimato, manteniendo nuestras relaciones mutuas, construyendo nuestra fuerza y nuestro discernimiento, nuestra unidad y nuestra autosuficiencia. No arriesgaremos todo esto para rescatar a una raza débil y dividida, independientemente de sus grandes talentos y su potencial.

Es la humanidad quien debe ganar esta fuerza, esta fe y esta determinación. Si no lo hace ahora, no lo hará en el futuro. El poder del Conocimiento en su interior los guiará y los llevará a hacer esto como individuos y como parte de un esfuerzo mayor.

El asegurar la estabilidad en el mundo y el asegurar la libertad en el mundo representan las dos grandes actividades que la familia humana tiene ante sí ahora. Esto implica crear estabilidad para afrontar el gran cambio que está ocurriendo en su entorno y establecer una unidad basada en el consenso y la conciencia en vez de en la sumisión forzada. Ustedes deben apuntar hacia esto y no aceptar un compromiso con ninguna potencia extranjera.

Una de las razones por las que las naciones libres son infrecuentes es que tal objetivo exige mucha fuerza, fe y determinación. Es fácil alinearse con otras potencias. Es fácil recibir sus ofertas. Es fácil entregar las riendas de la autoridad a los demás, con la esperanza y la creencia de que son benignos en sus intenciones.

Muchos optan por ese camino. A muchos se les lleva a elegir ese camino. Algunos son llevados fácilmente. Con otros es más difícil. Pero la humanidad tendrá que ser ferozmente independiente si desea permanecer libre dentro de una Comunidad Mayor de vida inteligente, donde las expresiones de poder e influencia son muy fuertes y muy constantes. Se trata de la [misma] fortaleza de ser una persona que es fuerte dentro de su propia cultura, frente a tantas influencias que podrían comprometer a esa persona. Nosotros podemos hablar de esto, porque se trata de un problema universal.

Una nación libre querrá individuos fuertes. Una nación que no es libre querrá individuos dóciles.

Una nación libre apoyará la creatividad y la contribución individual. Una nación que no es libre dirigirá a cada persona de acuerdo al propósito que se le ha asignado.

Una nación libre apoyará el descubrimiento y la experiencia del Conocimiento. Una nación que no es libre nunca lo mencionará, si es que tiene alguna conciencia de él.

Una nación libre tratará de permanecer aislada en el universo y de apoyar su autosuficiencia. Una nación que no es libre buscará cualquier riqueza y poder que pueda obtener de los demás, y por lo tanto se entrelazará con las intenciones y los compromisos forjados con otras naciones.

Una nación libre no intentará ganar acceso a otros mundos para explotar sus recursos y conseguir el control sobre sus habitantes. Una nación que no es libre lo intentará dentro de los límites de lo que se permite en su región del espacio.

Si una nación que no es libre vive en un territorio desconocido o en una parte escasamente habitada de la galaxia, entonces puede usar la fuerza para superar a otra nación, porque en esa circunstancia no hay nada que se lo impida, a menos que tenga un competidor directo.

Las naciones libres querrán mantener una conexión mutua para apoyarse e intercambiar sabiduría. Las naciones que no son libres se mantendrán unidas por motivos de riqueza y adquisición y para apoyarse mutuamente en el mantenimiento de sus poblaciones sumisas.

Las naciones libres buscarán comunicarse profunda y abiertamente con otras naciones libres. Las naciones que no son libres tratarán de controlar y manipular las percepciones y las respuestas de los demás.

Las naciones libres compartirán su sabiduría con razas emergentes como la suya. Las naciones que no son libres tratarán de aprovecharse de esas razas emergentes. Si esas razas emergentes poseen riqueza o un mundo de importancia estratégica, entonces las naciones que no son libres buscarán dominar y controlar ese mundo.

Los muy sabios en el universo, de quienes hemos aprendido en nuestra propia evolución a lo largo del tiempo, nos han dicho que uno no debería buscar tecnología más allá de lo que necesita y requiere para la unidad, la autosuficiencia y la discreción. Porque si uno busca siempre conseguir más poder y ventaja mediante la tecnología, entonces quedará expuesto a otras naciones. Uno competirá con otras naciones, y se entrelazará con otras naciones.

Hay muchas voces en el universo. Están entregándose muchos mensajes a la Tierra. Ustedes deben evaluarlos basándose en su contenido y en su conexión con el Conocimiento. Ustedes deben querer la verdad por encima de cualquier otra ventaja, de lo contrario sus deseos los cegarán y sus creencias los llevarán por mal camino.

Es un reto difícil ser la raza que es descubierta. Esto conlleva una gran responsabilidad y un gran peligro. La humanidad no tiene defensa aún contra tales intrusiones, ni reconoce el peligro que existe en sus fronteras. Ustedes están viviendo y pensando como si estuvieran aislados, sin darse cuenta de que su aislamiento ha terminado y nunca lo tendrán de nuevo. Han llegado a un punto en su desarrollo en el que otras razas intentarán persuadirlos e influirlos de forma permanente.

Ustedes poseen riqueza pero, a pesar de ello y para su ventaja, el Conocimiento no les ha sido arrebatado. Ustedes han mantenido sus tradiciones religiosas. Han mantenido la conciencia de que tienen una conexión con una fuente divina más allá de cualquier poder mundano. Valoran su conciencia, todavía. El Conocimiento se ha mantenido vivo en el mundo para su beneficio. Ahora ustedes lo necesitarán más que nunca.

El Conocimiento nos ha dicho que preparáramos estos Discursos para el beneficio de la humanidad. El Conocimiento nos ha guiado a asumir grandes riesgos para nosotros mismos con el fin de acercarnos a su mundo y observar de cerca la Intervención que se está produciendo aquí. Ahora que nuestros Discursos se han hecho públicos, la Intervención es consciente de nuestra presencia y ha tratado de encontrarnos. Para evitar una captura, hemos dejado su región y estamos en una posición segura lejos de su sistema solar.

Nuestros pensamientos son privados. El Conocimiento nos ha enseñado cómo mantener nuestros pensamientos privados. Y la Gran Presencia —aquellos a quienes nosotros llamamos los Maestros y en quienes ustedes podrían pensar como una Presencia Angélica— ha permitido que estas comunicaciones a la Tierra tengan lugar, libres de cualquier interferencia o intercepción tecnológica.

Disponemos de mucha asistencia en este asunto. Y la humanidad dispone de mucha asistencia también. Pero incluso la mayor de las asistencias no puede ser eficaz si la humanidad no reclama su propia fuerza y ​​ejerce sus propios derechos y responsabilidades como la gente originaria de este mundo. Una gran asistencia no puede vencer la ambivalencia. No puede vencer todas las concesiones que ustedes han hecho en su interacción mutua y en el uso de su mundo.

Sabemos lo que se siente al ser descubierto, y somos individuos adecuados para proporcionarles esta sabiduría, porque cada uno de nosotros ha sufrido la intervención en su propio mundo. En varios de nuestros mundos, la Intervención tomó el control y tuvo que ser derrocada violentamente, con un gran costo. Otros entre nosotros sí fueron capaces de evitar la incautación de nuestras naciones y nuestros activos.

Hemos aprendido, a través prueba y error, la sabiduría que ahora les estamos presentando. Nosotros también creíamos que éramos el centro de la vida en el universo, y que cualquiera que viniera a visitarnos tendría gran interés en nosotros. Como estábamos centrados en nosotros mismos, creíamos y esperábamos que la visita se centraría en nosotros. Pero, por desgracia, lo que presencia pretendía era acceder a los recursos, conseguir [nuestra] lealtad, hacernos dependientes de su tecnología y enredarnos en sus redes de comercio y negocios, atrayéndonos con promesas de riqueza y poder.

Cada una de nuestras naciones sucumbió en diversos grados a esta persuasión, porque estábamos enfrentando nuestro propio reto de estar agotando los recursos en varias etapas. De nuestras siete naciones, cuatro fueron dominadas. Las otras tres rechazaron esto en un grado suficiente para generar la fuerza para resistir la intervención. Nosotros no queremos ver a la humanidad cayendo bajo la persuasión de potencias extranjeras, porque la mayoría de las razas que lo hacen nunca recuperarán su libertad ni su soberanía.

Este es un momento crítico en la decisión sobre cómo van a vivir, cómo van a utilizar y preservar su mundo y cómo van a participar y discernir en la Comunidad Mayor. La sabiduría que ofrecemos aquí puede serles muy útil ayudándoles a comprender lo que enfrentan más allá de las fronteras de su mundo. Pero debemos apelar a su fuerza. Debemos alentarles a generar este esfuerzo para sí mismos, a educar a su gente y a emprender una educación sobre la Comunidad Mayor. Su gente se enfrenta a la persuasión, la inducción y la pacificación a través de su contacto con los que están hoy en su mundo. A la Intervención no le interesan en absoluto las culturas que ustedes tienen, y la libertad les es desconocida. Ellos sólo la ven como la debilidad de la humanidad, creyendo [por contra] en la fuerza de su [propio] esfuerzo unificado.

Ustedes no van a conocer a sus líderes, porque ellos están ocultos. Sólo se encontrarán con sus siervos y sus representantes humanos. Ya se han creado individuos híbridos que son asesores en los pasillos del poder, sobre todo en el ámbito del comercio. Ellos están plantando las semillas para un esfuerzo a largo plazo, y la humanidad les está ayudando de más formas de lo que es consciente: involucrándose en conflictos entre sus naciones y tribus, teniendo competencia y discordia entre sus instituciones religiosas y sobreexplotando y abusando de los recursos de su mundo sin distribuirlos equitativamente, como cualquier nación avanzada tiene que hacer.

Ustedes están ayudando a la Intervención de innumerables maneras. Ellos no tienen más que plantar sus semillas, llevar adelante sus planes y dejar que pase el tiempo para poner a la humanidad en sus manos. Es un plan bien concebido, pero no se podría lograr si la humanidad estuviera bien versada en los asuntos de la Comunidad Mayor, reconociendo el peligro en su seno y estando decidida a corregir sus actividades y comportamientos en el mundo.

Esta es la razón por la que los Discursos de sus Aliados se han enviado y se han enviado de nuevo. Debemos repetir nuestro mensaje de forma continua para que pueda entenderse con claridad, porque estamos compitiendo con otros mensajes que se están enviando al mundo, mensajes de la Intervención y mensajes de aquellas naciones que apoyan a la Intervención. Estamos comunicando mensajes muy diferentes el uno del otro, de muy diferentes fuentes, con un mensaje muy diferente y que lleva a un resultado muy diferente.

Si ustedes creen o rezan para que otra nación venga a salvarlos, serán salvados por otra nación que ha ayudado a llevarles a su estado actual y futuro de decadencia. Estarán haciendo el juego a los planes que han sido sembrados y establecidos para ustedes. ¿Qué nación vendría a defender su mundo y a guiar a sus líderes si no tiene la intención de establecerse aquí? Ninguna nación, ninguna nación libre, arriesgaría su anonimato para hacer esto o ponerse en oposición directa a las naciones que no son libres, arriesgándose a la guerra y a la destrucción de todo lo que han establecido para construir su inmunidad, su discreción y su libertad frente a la Comunidad Mayor.

Es una trampa para tontos. Ustedes todavía no ven que aquellos que vendrían a salvarlos no son sino los competidores de esos otros que parecen amenazarlos; e incluso que, en algunos casos, están trabajando de manera concertada. Uno los debilitará. El otro parecerá rescatarlos. Y todo este comportamiento se llevará a cabo de acuerdo a lo que está permitido, siempre y cuando la humanidad no muestre una resistencia significativa a la presencia de razas extranjeras. Como sucede con muchas de las leyes generales, existen muchas maneras de evitarlas, muchas maneras de usarlas y muchas formas de explotarlas.

Las potencias regionales que sostienen dicha influencia en esta región del espacio simplemente no quieren una guerra o un conflicto abierto. No quieren que sus redes comerciales se vean afectadas. Algunas se interesarán en las posibilidades de su mundo, pero la mayoría simplemente quieren mantener las grandes redes que han establecido y de las que ahora dependen.

Sus verdaderos amigos en la Comunidad Mayor no tratarán de hacerse cargo de su mundo. Cualquiera que entre en su mundo e interfiera en los asuntos humanos deberá tratar de controlar la conciencia, la percepción y el comportamiento humanos para sus propios fines. Incluso si creen que lo están haciendo por su bien, aun así deberán hacerse con el control y ejercer su influencia de maneras que socavarán su futuro y su libertad.

El sabio en el universo sabe estas cosas. El imprudente o bien no sabe o bien no quiere escuchar. El destino de la humanidad se determinará en las próximas décadas en función de cómo la humanidad se enfrente a su propia crisis medioambiental y de cómo decida tratar y dar respuesta a la Intervención que hoy está presente en el mundo. Es un tiempo de gran elección, un tiempo de gran riesgo.

Nosotros lo sabemos. Habíamos elegido de forma incorrecta con respecto a nuestros encuentros con la vida en el universo y luego lo hicimos correctamente. Pero tuvimos otros como nosotros que nos advirtieron, porque no sólo tuvimos aliados en el universo, sino también grandes amigos más allá del alcance visual. Grupos como el nuestro fueron enviados a cada uno de nuestros mundos para que nos advirtieran y nos ayudaran a prepararnos mediante el Conocimiento y la sabiduría. No tomaron parte activa en nuestra liberación. Sólo nos fueron guiando hacia nuestra libertad y nos educaron sobre lo que sería necesario para la libertad y cómo esta podía alcanzarse.

Cada individuo inteligente en el universo tiene el Conocimiento en su interior. Pero en un entorno muy controlado, la posibilidad de que este Conocimiento sea estimulado y emerja se vuelve muy, muy pequeña. Nosotros consideraríamos la vida en esas naciones intolerable y extremadamente cruel. Allá uno sería simplemente usado como un recurso al servicio de la existencia y la supervivencia del grupo y los poderes que lo lideran. Hay países incluso en su mundo actual que se están inclinando en esta dirección. Lo hemos visto y aprendido a través de sus comunicaciones, a través de su necia radiodifusión.

Si perdieran sus recursos, ustedes perderían su libertad. Incluso sin la Intervención, este sería el caso. Para evitar que la civilización colapsase, se impondría un riguroso orden sin sitio para la discordia o el desacuerdo. Es por eso que la destrucción de su autosuficiencia ha llamado a su mundo tanto a sus aliados como a sus competidores. Sus competidores ven una gran ventaja. Sus aliados ven una gran necesidad.

Nosotros no necesitamos lo que tiene su mundo, pero sí necesitamos tener otra nación libre entre nosotros, una nación que no sea gobernada desde lejos, una nación en la que se haya consolidado la estabilidad y la seguridad para su gente, una nación que haya crecido en madurez y alcance y que se haya vuelto confiable y unificada.

Nosotros apoyamos esto en todo el universo, y lo apoyamos fuertemente en nuestra propia región. Es por eso que el Conocimiento nos ha traído en servicio a la humanidad. En la gran tradición de la vida en el universo, las razas que han alcanzado la libertad y la conciencia colectiva del Conocimiento tienen la responsabilidad de proporcionar Conocimiento y sabiduría a las razas más débiles y a las razas emergentes como la suya. Sin embargo, esto debe hacerse sin interferir. Esa es una de las condiciones que se requieren. Podemos asesorar, pero no podemos interferir si hemos de pasar esta sabiduría a los pueblos de la Tierra y hemos de empoderar a su gente para que pueda volverse una raza fuerte y unida.

Esta gran tradición en la transmisión de la sabiduría ha estado en marcha desde antes de la memoria o la conciencia de nadie. Forma parte del plan del Creador para compartir los logros de una raza con las demás. Suponemos que esto está sucediendo en todo el universo, aunque no podemos decirlo con seguridad.

Nosotros fuimos apoyados en el restablecimiento de nuestra libertad e independencia, y ahora estamos aquí para asesorar a la familia humana en cuanto a lo que tiene que ver, saber y hacer para garantizar su libertad e independencia. Por lo tanto, se mantiene la tradición, y esta sigue adelante.