La Realidad del Contacto

Traducción del primer capítulo del libro 3 de Los Aliados de la Humanidad.

Les saludamos, ahora desde muy lejos. En nuestros primeros dos conjuntos de comunicaciones hemos podido estar cerca de su planeta, en un lugar oculto de su sistema solar. Pero ahora que nuestras revelaciones se han hecho públicas, nos hemos visto obligados a huir. La Intervención que está ocurriendo en su mundo —por parte de razas extraterrestres que intentan aprovecharse de una humanidad débil y dividida— nos ha buscado, tratando de encontrarnos para destruirnos y evitar que podamos informar de sus actividades en el mundo y revelemos sus planes ocultos y sus motivaciones.

La gente de su mundo debe saber que ahora ustedes están emergiendo a una Comunidad Mayor de vida inteligente, una Comunidad Mayor de la que no saben nada y para la que no están preparados. Es una Comunidad Mayor de mundos avanzados, porque ustedes viven en una parte del universo desarrollada y poblada, donde grandes naciones han establecido desde hace mucho tiempo complejos acuerdos comerciales con otros, donde hay reglas de interacción y reglas de conducta, que todas las naciones que comercian en esta región deben respetar.

Ustedes no saben nada de estas cosas, por supuesto; todavía están aislados dentro de su mundo. Sin embargo, el mundo está siendo visitado por pequeños grupos no militares, por fuerzas comerciales, podría decirse, que están aquí en busca de ventajas y recursos. Estas fuerzas reconocen que la humanidad en este momento es una raza débil y dividida, que es supersticiosa y que carece de educación con respecto a los asuntos de la Comunidad Mayor en la que siempre ha vivido.

Hemos sido enviados como observadores desde varias diferentes naciones libres en esta región del espacio, para observar la Intervención extraterrestre que está ocurriendo hoy en el mundo, informar sobre sus actividades y revelar sus motivos e intenciones ocultas, de modo que la familia humana pueda ser concienciada y preparada para la realidad del Contacto. Es esta realidad del Contacto lo que es esencial para su comprensión.

Su mundo es un premio. Otros lo valoran en gran medida. Ustedes están desprevenidos y tal vez podrían suponer que las razas tecnológicamente avanzadas son también avanzadas espiritualmente. Pero, por desgracia, no es así. La mayoría de las veces, el camino del desarrollo tecnológico aleja de la verdadera libertad y la verdadera naturaleza de la espiritualidad tal como existe en toda la vida inteligente manifiesta.

Esto representa sólo una de las lecciones importantes que la familia humana debe aprender para poder considerar la presencia de visitantes extranjeros con claridad, sabiduría y discernimiento y poder reconocer la gran necesidad que tiene la humanidad de establecer sus propias reglas de interacción con respecto a todas las visitas actuales y futuras a su mundo. Tales reglas no se han establecido. La humanidad se encuentra desnuda en el universo, vulnerable a la Intervención y a la persuasión por parte de pequeños y astutos grupos de exploradores de recursos y Colectivos Económicos que viajan en el universo local, buscando ventajas y oportunidades para sí mismos y sus clientes.

Ustedes, por supuesto, no tienen manera de entender esto, pues nunca antes han tenido que aventurarse lo bastante lejos en el espacio como para presenciar estas actividades y aprender acerca de la naturaleza de las interacciones y el comercio en esta parte del universo. Así que ustedes no saben qué esperar, y en ausencia de sabiduría, claridad y conciencia informada, muchas personas que son conscientes de la Intervención están malinterpretando su presencia y la están concibiendo incorrectamente, creyendo que representa un beneficio para la humanidad.

Es porque la humanidad no ha respondido con la sabiduría adecuada a esta Intervención que nosotros, como representantes de las naciones libres en su vecindad del espacio, hemos sido enviados aquí para observar esta Intervención, aprender de sus actividades dentro de su mundo y revelar a ustedes la naturaleza de estas actividades, su propósito y ciertamente la naturaleza de este tipo de intervenciones, que con mucha frecuencia se producen en todas partes de la Comunidad Mayor.

Ustedes están emergiendo a un entorno competitivo en el espacio, un entorno complejo, un entorno donde se han establecido desde hace mucho tiempo reglas para mantener la estabilidad entre naciones y mundos cuyos establecimientos son mucho más antiguos que cualquier cosa que se haya establecido en la Tierra.

En este sentido, ustedes no son sino una raza joven, joven e imprudente, una raza joven que está empezando a experimentar los beneficios y las responsabilidades del poder tecnológico; una raza joven que está despojando a un hermoso planeta, un planeta que es valorado por otros; una raza joven sin sabiduría ni precaución que está erosionando su propia autosuficiencia, la cual es siempre necesaria para que cualquier nación emergente pueda mantener su libertad y su autodeterminación en el universo.

Hay mucho ahora que la humanidad debe aprender y hacer. Deben emprenderse grandes acciones, pero estas deben ser informadas por un claro entendimiento del universo al que están emergiendo, de cómo las naciones comercian y funcionan, de lo que les frena, de lo que les anima, de las libertades que tienen para intervenir en un mundo como el suyo y de las restricciones que les impiden llevar a cabo ciertas actividades.

Incluso ahora, aunque estamos lejos de su mundo, podemos informar sobre estas cosas y darles una comprensión más clara de la naturaleza de las interacciones, los intercambios y el comercio en su parte de la galaxia, en esta zona densamente poblada del universo. Con esto, esperamos poder impartir un gran estímulo para que la familia humana utilice su sabiduría nativa, construya sobre sus puntos fuertes y no sea presa de la persuasión o el autoengaño que es siempre un gran riesgo en los umbrales de este tipo.

Emerger a la Comunidad Mayor es el mayor umbral que cualquier raza puede enfrentar. Muchas razas fallan en este umbral, cayendo bajo la persuasión y la dominación de potencias extranjeras. Muchas naciones fracasan porque han destruido sus recursos para la autosuficiencia y se han vuelto impotentes y dependientes de otros que, mediante el apalancamiento y la manipulación comercial, fueron capaces de hacerse con el control de estas jóvenes razas emergentes.

Es un umbral de grandes riesgos y, sin embargo, uno con inmensas oportunidades. Para encarar la Comunidad Mayor, las razas jóvenes deben unificarse, deben corregir su comportamiento destructivo y deben centrarse en establecer la seguridad de su mundo y sus límites en el espacio.

Confiamos en que en esta tercera serie de Discursos podamos ilustrar la importancia de esto y trasmitamos nuestro aliento y nuestra fe en que la humanidad tiene todavía la fuerza y la integridad para emprender un gran esfuerzo en su propio nombre, sentando las bases para convertirse en una raza libre y autodeterminada en el universo.

Porque deben saber que la libertad es poco frecuente en la Comunidad Mayor y que, una vez que se ha establecido, debe ser cuidadosamente protegida y vigilada. Las grandes naciones que no son libres, que no proporcionan libertad a sus ciudadanos, siempre consideran la presencia de mundos y naciones libres con gran temor y sospecha. Es por eso que las naciones libres, con muy pocas excepciones, mantienen su autonomía e intentan no dejarse arrastrar a la compleja y comprometedora naturaleza de los negocios y el comercio en la Comunidad Mayor.

Tal vez ustedes puedan entender esto desde su propia experiencia de estar en el mundo, un mundo donde el comercio ha puesto en peligro la integridad y la autodeterminación de las naciones más débiles. Hemos visto evidencia de esto en sus transmisiones, que se envían tontamente hacia el espacio para que todos las vean.

Ponemos este ejemplo para que ustedes puedan recurrir a su propia experiencia y sus observaciones del mundo, ya que los acontecimientos en la Comunidad Mayor y la realidad de la propia Comunidad Mayor representan los mismos tipos de fuerzas, compromisos y dificultades, pero a una escala mucho más grande, con muchos más participantes.

Aquí no pueden ser como niños, imprudentes, desperdiciando sus recursos, oponiéndose entre sí, descuidando sus fronteras en el espacio, sin darse cuenta de quién está interviniendo hoy en su mundo y esperando tontamente la gracia y la salvación por parte de aquellos que podrían visitarles. Estas son acciones que no apoyan sus intereses y se rigen por ilusiones y expectativas necias y desinformadas. Este enfoque de la vida en el universo les mantendrá abiertos a un engaño y una manipulación que están más allá de aquello a lo que están acostumbrados, un engaño y una manipulación para los que aún no han desarrollado un conjunto suficiente de contramedidas.

La vida en el universo es difícil, porque todas las naciones avanzadas han superado la capacidad de sus mundos para sostenerlas, y se han visto forzadas a participar en el comercio y ser, en gran medida, controladas por otras naciones, bajo cuyos acuerdos comerciales ahora deben someterse.

La vida en el universo es peligrosa para los incautos. Y aun así, la Comunidad Mayor a la que están emergiendo es vasta y magnífica, conteniendo inmensas oportunidades para el aprendizaje y la educación e inmensas oportunidades para el autodescubrimiento, así como para fundar un mundo en el que debe y puede establecerse de manera efectiva una mayor unidad.

Hay razas en el universo que están muy avanzadas en este sentido, mucho más allá de cualquier cosa que la humanidad haya establecido aquí en la Tierra. Pero estas razas no se dedican a la exploración espacial. No se dedican a la adquisición de recursos o a tratar de persuadir o manipular a razas jóvenes e inconscientes como la familia humana, ya que eso no es ético y lleva a consecuencias lamentables.

Los sabios han aprendido muchas cosas a través de los eones del tiempo en el universo, muchas cosas que la humanidad aún no ha descubierto o sólo está empezando a aprender. Los sabios han aprendido que todas las naciones requieren recursos, y que tienen solo dos opciones: o construir su propia autosuficiencia y comerciar con socios muy confiables, o bien asumir el gran y lamentable riesgo de involucrarse en las grandes redes de comercio y adquisición de recursos, que siempre pondrán en peligro su integridad y su autodeterminación. Porque si ustedes son dependientes de otros para las cosas que necesitan, entonces ellos, aún más que ustedes, determinarán la naturaleza de los compromisos y los términos en que se deben cumplir tales compromisos.

En su propio mundo, ustedes han visto naciones más pequeñas caer bajo la persuasión dominante generada por otras naciones, persuasión que se logró sin el uso de la fuerza, persuasión que se alimentó de la debilidad y las divisiones dentro de estas naciones más débiles, por lo que ahora dependen de naciones más grandes que están más allá de su control y a las que están obligadas a someterse.

Hay mucho que ustedes pueden aprender con respecto a esto, y ustedes tienen muchas preguntas, por supuesto. En estos Discursos trataremos de responder a algunas de sus preguntas, si es que pueden contestarse. Sin embargo, algunas de las preguntas deben ser respondidas por un Poder Mayor, el Poder Mayor del Creador de toda la vida, que ha puesto el Conocimiento como un potencial dentro de cada persona y dentro de la vida inteligente en todo el universo. Pero este potencial todavía no ha sido descubierto apenas por la familia humana, y, como ustedes descubrirán, queda fuera del alcance y de la conciencia de muchos en la Comunidad Mayor, especialmente de aquellos que ejercen un gran poder tecnológico, que han abandonado sus primeras tradiciones religiosas para servir a la religión del poder, el comercio y la tecnología.

Es verdad en el universo que el sabio debe permanecer oculto para permanecer sabio, y que la libertad se basa en tres realidades fundamentales: una, que las gentes de un mundo se unan lo suficiente para hacer frente al universo como un sola gente; dos, que esa gente debe mantener y proteger su autosuficiencia para no vincularse y hacerse dependiente de potencias extranjeras que no comparten sus valores o su énfasis en la libertad; y tres, que esa gente debe ser extremadamente discreta en sus actividades y su comportamiento, los cuales estarán siempre bajo el escrutinio de los que quieren aprovecharse de esa gente o temen la libertad que esa gente pudiera poseer.

No confundan el Antiguo Hogar de Dios con la Comunidad Mayor. La Comunidad Mayor es una realidad física, y todo el mundo en ella debe luchar para sobrevivir y debe enfrentarse a la realidad de la competencia y todos sus peligros. Sin embargo, cada raza tiene la promesa de evolucionar, de llegar a ser libre y de llegar a ser sabia. Esta oportunidad sigue estando en todas partes, en todos los seres y en todas las naciones del universo.

Ustedes no deben acercarse a esto con expectativas esperanzadoras ni con temor o miedo, sino con una mayor sobriedad y claridad mental. No se aproximen a la Comunidad Mayor queriendo cosas para sí mismos, esperando y creyendo que aquellos a los que encontrarán proporcionarán estas cosas para ustedes. Eso es imprudente y les despojará del discernimiento que deben tener para ver con claridad y ser capaces de diferenciar las oportunidades que son beneficiosas de las que sólo parecen ser beneficiosas. Esta es la sabiduría que uno debe utilizar dentro de su propio mundo, porque esto es una verdad universal.

Nuestra tarea es revelar la verdadera naturaleza de la Intervención que se está produciendo hoy en el mundo, alertarles y prepararles para las realidades de la vida en el universo, darles un mayor impulso hacia la unidad y la cooperación humanas y mostrarles la gran necesidad de cesar los conflictos dentro de su mundo. Hacemos esto porque valoramos a la humanidad como raza. Pero también lo hacemos por nuestra propia preservación, pues tener otra nación libre en este vecindario del espacio es de gran interés para nosotros. Apoyamos esto como un ideal para todas las razas. Sin embargo, si en nuestra región local del espacio una raza como la suya puede evolucionar en la Comunidad Mayor libre de la dominación extranjera y ser educada sobre las realidades de la vida más allá de sus fronteras, ello ayudará a preservar nuestra integridad y nuestra autonomía.

Vamos a hablar en estos Discursos acerca de este mayor panorama de la vida. Les daremos la información que necesitan, incluso si no responde a sus deseos específicos de nombres, fechas y lugares, los cuales no tendrían sentido para ustedes y no servirían a un propósito útil, pues no podrían comprobar estas cosas por sí mismos.

Lo que necesitan es una mayor perspectiva y una mayor visión. Lo que vamos a impartirles no les resultará extraño y ajeno. En muchos sentidos, será similar a lo que ya han visto dentro de su mundo y son capaces de reconocer mediante su conocimiento de la naturaleza y la historia.

La vida en el universo ha tomado muchas formas diferentes. A pesar de que muchas razas utilizan tecnologías más allá de las capacidades que ustedes tienen actualmente, todos deben todavía hacer frente a los rigores de la vida. Todos deben todavía tomar las decisiones difíciles entre la libertad y la sumisión. Y todos deben todavía hacer frente a la necesidad de recursos y estabilidad. Es una verdad que todos deben enfrentar. Nadie ha conseguido estar exento de las grandes necesidades de la vida mediante la tecnología.

Ustedes, que están solo comenzando su viaje a la Comunidad Mayor, deben emprender ahora una mayor educación. Esta mayor educación invocará a sus puntos fuertes, su conciencia y cualquier sabiduría que pueda residir dentro de su corazón y en los corazones de todos los que habitan en su mundo. Porque esta sabiduría se necesita ahora más que nunca.